Comer en Valencia. Una sorpresa en Campanar

Escrito por Hector el 31/08/2011 09:15

Sabido es que la gastronomía de Valencia es variada, natural y tradicional, también que en la ciudad hay muchos y muy buenos restaurantes con menúes y cocina para todos los gustos y bolsillos. Sin embargo a quien haya escuchado hablar de Ciro, seguramente  le habrán entrado a picar  las dudas como le ocurre a la mayoría.

Es que este sitio, al que cuesta denominarlo como restaurante, tampoco como bar, quizás lo más adecuado sería calificarlo como una cafetería, no hace mucho tiempo que abrió, marzo de este año, sin embargo  ya causó un verdadero revuelo en el campo gastronómico de Valencia.

El local no está en el centro de la ciudad, tampoco en los barrios más conocidos,  sino que sin hacer mucho ruido se ubicó en Campanar calle Papa Juan Pablo II número 4 y pareciera que a partir de su ubicación ya vienen los privilegios, porque es una zona de fácil estacionamiento tanto de día como de noche.

Hay que aclarar que si uno pasa por la puerta de Ciro, sin previas referencias, lo más seguro es que no se sienta tentado a ingresar. Visto desde la calle es un local pequeño que no se destaca en nada, al entrar se ve una barra pequeña, decoración moderna y no más de 8 mesas.

El porqué de su éxito

A esta altura la pregunta es inevitable:  “¿donde está la sorpresa?” y la respuesta es tan sencilla como su éxito, el tesoro que esconde Ciro está en los fogones, en los productos frescos y de calidad que se usan  y en la exquisita y esmerada  preparación a cargo de sus dueños. La presentación de los platos es correcta y en muchos casos  sorprendente.

El Ciro aplica una filosofía que no puede calificarse sino como interesante, funciona sin cartas, únicamente menúes cerrados, dos para el almuerzo y uno para la cena, a base de tapas. Los precios van de los 12 a los 20 Euros.

Algunos de los platos que circulan por las mesas servidos por Inés, la esposa del propietario, son: espuma de ajoarriero, gazpacho en gelatina con semilla de tomate y albahaca, tosta de ali i oli y miel, bombón de foie con manzana y caramelo, buñuelo de bacalao con envoltura de tinta, pincho de tortilla destructurado, tempura de gamba con lima y soja y otras exquisiteces. También se sirve una gran variedad de postres y algunos vinos tipo entre  medio y bajo, de acuerdo al bolsillo del cliente.

Ciro se define como una  “cocina de mercado”, hay que comprobarlo  cuando se visita Valencia pues es la confirmación del conocido dicho que reza que muchas veces: las apariencias engañan”.

Paella Valenciana: la reina internacional

Escrito por Max el 05/10/2009 09:32
Paella valenciana

Paella valenciana

Panza llena, corazón contento y ni hablar si estamos frente a uno de los manjares más tradicionales que la vida ha podido ofrecernos. Desde chica consumimos en mi casa el arroz de muchas maneras, y formas. Particularmente he aprendido a lo largo de viajes y recorridos ha degustarlo, probarlo y “asimilarlo” de mil maneras.

Supe que el día que conociera Valencia, no me iba a ir sin un bocado de su plato más tradicional en mi recuerdo.  Lógicamente, hubiera estado agradecida si en realidad lo que degusté aquella noche en la casa de unos valencianos amigos que tuvieron la gentileza de invitarme. Hubiese sido sólo un bocado y no los –incontables- platos de paella valenciana, que no sé si no recuerdo cuántos fueron o quiero olvidármelos por vergüenza a tener que confesar. Es que si ustedes hubieran saboreado ese plato como yo lo saboreé estarían de acuerdo conmigo que había que dejar que cada ingrediente tuviera su particularidad y su rol principal: cómo decirle que no a esa fiesta de sabores… ni hablar de esa salsita que se forma cuando el pollo desprende todo sus sabores… y bueno el verdadero sabor del azafrán que se le agrega al arroz… era imposible no querer uno más, y otro.. y otroo y bue … en fin…

Cuando dí por terminado el festín mis compañeros de mesa me miraron y se rieron en grandes cantidades, por suerte a mi lado, estaba José un amigo Valenciano que fue quien me recomendó el lugar y él no me dejó sola en ninguna vuelta, me acerqué hasta la cocina y explicándole a la cocinera- una matrona de aquellas, de edad avanzada y con muchas revueltas de paella en su historia – que yo quería traer esta receta para todos ustedes, logré sacársela… y aquí va uno de los secretos más atesorados de la historia: Pollo, carne de conejo, garrafón, judía blanca, tomate natural rallado, alcachofas, aceite de oliva, arroz bomba, sal, agua azafrán y pimentón.

Acá van algunos consejitos: para que las carnes se sellen bien y queden bien doradas; de eso depende su éxito. Una vez que doramos la carne, y le agregamos la verdura, lo dejamos cocinar y cuando está listo, hacemos un pequeño centro vacío, apartando la carne y en el centro ponemos el tomate, se fríe unos segundos y se incorpora el pimentón: ojo! Secreto dos; cuando ponemos el pimentón el fuego tiene que estar suave para que este no se queme y deje feo gusto… después agregamos el agua poco a poco ¡por los bordes! Para que vaya juntando todos los sabores  estamos….? Lo dejamos cocinar por unos minutos, hasta que se forme un caldo que debe tener un rico gusto – aprovechemos que el hombre está mirando con cara de hambre y se lo damos a probar para que nos diga cómo está de sal… Bueno, ahora sí, a saborear conmigo! Salud!

Si has elegido alguno de los Hoteles cerca de Oficina de Turismo de Valencia, acercate a consultar donde puedes comer una buena paella valenciana