Comer en Valencia. Una sorpresa en Campanar
Sabido es que la gastronomía de Valencia es variada, natural y tradicional, también que en la ciudad hay muchos y muy buenos restaurantes con menúes y cocina para todos los gustos y bolsillos. Sin embargo a quien haya escuchado hablar de Ciro, seguramente le habrán entrado a picar las dudas como le ocurre a la mayoría.
Es que este sitio, al que cuesta denominarlo como restaurante, tampoco como bar, quizás lo más adecuado sería calificarlo como una cafetería, no hace mucho tiempo que abrió, marzo de este año, sin embargo ya causó un verdadero revuelo en el campo gastronómico de Valencia.
El local no está en el centro de la ciudad, tampoco en los barrios más conocidos, sino que sin hacer mucho ruido se ubicó en Campanar calle Papa Juan Pablo II número 4 y pareciera que a partir de su ubicación ya vienen los privilegios, porque es una zona de fácil estacionamiento tanto de día como de noche.
Hay que aclarar que si uno pasa por la puerta de Ciro, sin previas referencias, lo más seguro es que no se sienta tentado a ingresar. Visto desde la calle es un local pequeño que no se destaca en nada, al entrar se ve una barra pequeña, decoración moderna y no más de 8 mesas.
El porqué de su éxito
A esta altura la pregunta es inevitable: “¿donde está la sorpresa?” y la respuesta es tan sencilla como su éxito, el tesoro que esconde Ciro está en los fogones, en los productos frescos y de calidad que se usan y en la exquisita y esmerada preparación a cargo de sus dueños. La presentación de los platos es correcta y en muchos casos sorprendente.
El Ciro aplica una filosofía que no puede calificarse sino como interesante, funciona sin cartas, únicamente menúes cerrados, dos para el almuerzo y uno para la cena, a base de tapas. Los precios van de los 12 a los 20 Euros.
Algunos de los platos que circulan por las mesas servidos por Inés, la esposa del propietario, son: espuma de ajoarriero, gazpacho en gelatina con semilla de tomate y albahaca, tosta de ali i oli y miel, bombón de foie con manzana y caramelo, buñuelo de bacalao con envoltura de tinta, pincho de tortilla destructurado, tempura de gamba con lima y soja y otras exquisiteces. También se sirve una gran variedad de postres y algunos vinos tipo entre medio y bajo, de acuerdo al bolsillo del cliente.
Ciro se define como una “cocina de mercado”, hay que comprobarlo cuando se visita Valencia pues es la confirmación del conocido dicho que reza que muchas veces: “las apariencias engañan”.
